Este es un pastel estupendo, sobre todo si tenéis invitados. Es fácil de hacer y lo podeís tener preparado con antelación. Encontré la receta en el blog de Kako en Guete. Espero que os guste.
INGREDIENTES:
Para la masa:
50 grs de mantequilla
250 ml de agua
100 grs de harina blanca
3 huevos
40 grs de queso rallado.
Para el relleno:
175 grs de salmón ahumado en lonchas.
1 manzana
1 puerro pequeño
250 grs de quark o requesón magro (yo utilicé un queso batido y semidesnatado que encontré en Mercadona)
3 cucharadas de mayonesa
1/2 cucharadita de sal
1 pizca de pimienta negra
Antes de empezar a preparar la masa, encended el horno a 200º para que se vaya calentando. Poned en el fuego una olla con el agua y la mantequilla. Llevad a ebullición y luego añadís el harina de un golpe. Mezclar con una cuchara de madera y retirar del fuego. Veréis que se hace una masa bastante sólida, pero no os asustéis que vais bien. Añadir entonces los huevos uno a uno, para que se vayan incorporando poco a poco a la masa. Por último añadir el queso rallado. En la bandeja del horno, colocamos una hoja de papel de horno y vertemos encima la mezcla, que tiene una textura similar al puré de patatas. Procurad extenderlo bien, para que quede bien finita, que sabe mejor. Yo no tuve esa precaución y me quedó un poco gorda la masa. Hornear 20 min.
Pasado este tiempo se saca del horno y se retira la masa del papel de horno y se pone encima de un paño limpio de cocina, que hemos humedecido un poco previamente, y lo enrrollamos junto con el paño, como un brazo de gitano. Dejamos reposar el rulo formado, para que gracias a la humedad del paño recupere la masa algo de elasticidad y no se nos rompa luego al rellenarlo.
Mientras, en un bol preparamos el relleno, mezclando todos los ingredientes: el salmón cortado en cuadraditos, así como la manzana. El puerro lo más pequeñito que podamos. Añadimos el queso, la mayonesa, la sal y la pimienta. Mezclamos todo bien.
Extendemos la masa que teníamos enrrollada con el paño de cocina. Untamos la preparación con el relleno, por toda la masa. Volvemos a enrrollar la masa, ahora ya con el relleno y ya está preparado. Meterlo al frigorífico y cortarlo cuando se vaya a comer.